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Un abordaje que no encontrarás en ningún otro lugar.

Sanando la piel _ desde lo más profundo

Esto no es simplemente otro sitio web sobre acné y problemas de la piel. Aquí, no lo vemos como un problema estético que se soluciona mecánicamente con algún “remedio milagroso”. Los he probado todos – aqui ofrezco un enfoque más profundo y un método real para la sanación.

Comparto 20 años de autoestudio y experiencia personal, información que me hubiera encantado tener cuando me sentía tan incómodo en mi propia piel. He pasado de sentir vergüenza y odiar mi piel a sentirme libre y amarla—de manera natural.

Estoy convencido de que lo que he descubierto es un enfoque holístico que hoy en día es muy difícil de encontrar, y puede ahorrarte años en tu propio camino de sanación. Estoy deseando compartirlo contigo.

“¡Esta máscara de granos no eres tú!”

El trabajo que se propone aquí es revelar quién eres debajo de esta máscara. Mucho más que resolver un problema estético, se trata de liberarte de lo que produce esta máscara, que altera la percepción que tienes de ti mismo y la percepción que los demás tienen de ti. Se trata de desactivar un sistema nervioso en alerta, se trata de apaciguarlo para revelar la esencia de quien eres. Es un trabajo de revelación; es una liberación emocional.
✨✨✨

Lo que encontrarás aquí

Prepárate para un cambio

Este contenido está dirigido a quienes realmente desean priorizar un trabajo profundo consigo mismos. Si no estás dispuesto a leer textos extensos, a experimentar un cambio real y sigues creyendo en soluciones rápidas, entonces esto no es para ti. Si, en cambio, estás listo para explorar tu profundidad y comprometerte con una transformación auténtica, entonces creo que disfrutarás lo que comparto aquí.

En esta página encontrarás primero los conceptos más importantes para integrar—ideas que me llevaron años comprender—junto con la exposición de mi  experiencia y mi propuesta. Aquí, un breve resumen de lo que leerás en esta página.

Introducción y Los 5 Conceptos Fundamentales

Comprender estos conceptos crea una base sólida sobre la cual construir el cambio. Son las primeras herramientas para transformar la vergüenza y la desesperación en autocuidado y aceptación. Ahora pueden parecerme obvios, pero ha sido todo un camino integrarlos por completo en mi propia vida. Son la base para:

Este es el resultado de los cinco conceptos anteriores, que son más fáciles de admitir e integrar. Aunque lo sabía cierto desde hace tiempo, el proceso de integrarlo ha sido una verdadera montaña rusa. Este concepto implica un cambio radical en la percepción y en la practica. Es más difícil de admitir, ya que puede dejar uno sintiendo que no tiene las herramientas para abordarlo.

Admitir este concepto ya es un gran paso dentro del cambio. Es un proceso de liberación—de revelar quién eres realmente, antes de todo lo demás. ✨

Aquí comparto la profundidad de mi proceso. Dejo caer la máscara para permitirte identificarte con mi camino. Es una exposición extensa de lo que he vivido.

Lo encontrarás presentado a través de un video y un texto, seguido de otro texto que explica mi motivación para ofrecer este acompañamiento. ✨

Si toda la información anterior ya constituye un paso en sí misma, debe ser seguida por un programa de constancia práctico. Construir una estructura para el cuerpo y la mente para que el cambio sea real y duradero.

La nutrición, el ejercicio y otros aspectos del bienestar pueden ofrecer resultados directos al modificar tu bioquímica. Junto con la guía proporcionada a través de ejercicios terapéuticos, forman la base para un cambio real: una transformación profunda en la forma en que te relacionas contigo mismo y con la vida. ✨

Vamos !

Introducción

Una otra mirada - la salida real

Aquí no encontrarás falsas promesas para venderte un producto, como abundan en internet. No hay cremas milagrosas (que prometen sanar desde afuera un fenómeno profundamente arraigado en el interior), ni tratamientos químicos peligrosos como Roaccutane, CureAcne, etc. (que solo atacan la causa bioquímica de los síntomas, no la causa más profunda de la manifestación interna—y que pueden generar efectos devastadores en la bioquímica), ni videos que promuevan “recetas milagrosas” modernas o anticuadas sin una comprensión global del problema y sin una mejora real.

He pasado por todo eso durante muchos años y solo descubrí que me alejaban del verdadero camino de la sanación—ofreciendo esperanza donde no la hay y creando un ciclo continuo de esperanza ilusoria y desesperación.

Aquí buscamos entender lo que realmente está ocurriendo. Abordamos todo lo involucrado—desde la nutrición hasta los factores emocionales y los hábitos. Implementamos un programa para actuar de inmediato, con soluciones prácticas que generan efectos positivos rápidos, reales y duraderos.

Es una evolución personal—una reprogramación conductual que implica tanto comprensión como acción, y que trabaja, sobre todo, hacia una nueva relación contigo mismo. Porque sí, afirmo esto—y poco a poco lo irás comprendiendo—esta es una transformación que el cuerpo está reclamando a través de esta manifestación física. No es un problema que odiar y tratar de erradicar para sentirse mejor, sino un mensaje, una señal de un estado interno. Al comprenderlo y abordarlo directamente, con gentileza, encontraremos—de eso estoy convencido—la única verdadera sanación.

Si estás en un momento de desesperación, puede que todo esto suene demasiado. Las falsas promesas pueden parecer más atractivas y seductoras, aunque una voz más profunda ya sepa que ese no es el camino. Estoy aquí para ti. Creo sinceramente que lo que tengo para ofrecer puede ayudarte de verdad.

Concepto Fundamental #1

Del interior al exterior

A diferencia de una intrusión, el acné es un fenómeno de erupción cutánea—del interior hacia el exterior. Cualquier solución externa puede, en el mejor de los casos, actuar solo de manera superficial sobre el síntoma, cubriendo los granos en lugar de abordar la causa.

Se trata de una erupción repentina que expresa la necesidad del cuerpo de expulsar algo que esta creando un estrés internamente. Por ello, simplemente observar los movimientos y cambios del cuerpo—físicos, emocionales y mentales—previos a una erupción puede enseñarnos muchísimo. Que sea lo que hemos comido, una emoción que surgió, unos pensamientos, un fenómeno externo..

Esto implica una observación cuidadosa y continua, que permite la única comprensión real del fenómeno. Puedo afirmar que los síntomas externos del acné disminuyen a medida que la persona armoniza y desarrolla su bienestar interior. Es absolutamente lógico cuando nos permitimos cambiar nuestra perspectiva.

En este dibujo explico de forma sencilla un aspecto clave de cómo se genera el estrés en el ser humano.

Concepto Fundamental #2

Cambiando el enfoque

Este es un tema sobre el que reflexioné durante mucho tiempo antes de comprender ciertas cosas. La idea es detener el enfoque obsesivo. Simplemente dejar de mirar y tocar constantemente los granos ya permite una cierta mejora en la piel.

Se trata de dejar de fijarse en el síntoma, porque este no puede garantizar ninguna mejora. Al contrario, genera un estado de ansiedad y obsesión que solo empeora el fenómeno y el malestar sentido.

Es necesario cambiar el enfoque: pasar de la apariencia del fenómeno desagradable hacia la solución. Cultivar la esperanza, creer y visualizar el bienestar, e imaginar que la piel sana y hermosa se produce desde el interior. Esa es la verdadera sanación. Reside en este estado mental.

Concepto Fundamental #3

Agradeciendo al mensajero

Siguiendo inmediatamente la idea mencionada anteriormente, es importante hablar sobre el verdadero papel del acné. El acné es un síntoma, por lo tanto, un mensajero. ¿Cómo podemos odiar al mensajero que viene a advertirnos, que llama a la sanación y a una vida mejor? El acné señala un desequilibrio interno. Se trata simplemente de prestarle atención.

Cuidado: no hay juicio que deba aplicarse a la manifestación de un desorden inherente a la vida y al funcionamiento del cuerpo, simplemente una escucha.

Y más que un mensajero, actúa para expulsar de nuestro cuerpo lo que no le conviene. Más que un mensajero: es un médico, un aliado…

Concepto Fundamental #4

¡El acné es un proceso de sanación en sí mismo!

Tener acné es un signo de buena salud—o más bien, ¡un signo de que el cuerpo está funcionando correctamente! Sí, el cuerpo simplemente está expulsando todo lo que no le pertenece. El acné es el proceso de eliminación de toxinas. Es un proceso que debemos amar, adorar y agradecer—no odiar.

Si consumo comida chatarra o experimento malestar emocional, mi cuerpo genera toxinas, y al día siguiente puedo tener un brote de acné. ¡El cuerpo está sanando a través de la piel!

Esta es una idea que he aceptado plenamente, aunque hace unos años fue bastante revolucionaria para mí. Las emociones crean toxinas que se materializan en el cuerpo. ¡Sí! Aprendí esto especialmente a través de la medicina ayurvédica y china.

Ver la manifestación del acné como el cuerpo sanándose a sí mismo representa un cambio total de perspectiva.

Concepto Fundamental #5

Constancia

Honestamente, fui tanto la liebre como la tortuga. La liebre, porque tantas veces me encontré desbordado de entusiasmo—¡listo para cambiar todos mis malos hábitos de la noche a la mañana, listo para una transformación radical en busca de resultados rápidos! Y sí, funciona hasta cierto punto. Pero la liebre debe aprender a no rendirse después de un sprint, evitando los altibajos intensos que siguen. La liebre debe aprender la constancia, que requiere adaptación gradual.

Fui la tortuga porque, al final, no podemos ser otra cosa—no podemos movernos más rápido que el ritmo orgánico y natural de la vida. La tortuga es sabia e implementa cambios pequeños y constantes, creando disciplina sostenible y un impulso continuo. También puede inspirarse de vez en cuando en la liebre, dándose pequeños empujones a lo largo del camino.

Ese es el propósito de mi trabajo aquí: ayudarte a llegar a la meta en menos tiempo del que me tomó a mí, compartiendo mi conocimiento sobre todos los obstáculos en el camino—pero a un ritmo natural. Reduciendo los altibajos. La transformación no se logra con prisa, sino con paz—una paz que permite un verdadero cambio en el estado de ser y en la relación con uno mismo y con la vida.

El 6 Concepto Fundamental – Encuentra la emoción

El cambio de perspectiva

¿Crees que tus problemas de piel son la fuente de emociones difíciles o de sentimientos de incomodidad y malestar?

¡Es todo lo contrario! Me tomó mucho tiempo entender esto: la emoción profunda es la causa del problema, no la consecuencia. La idea de erradicar el acné para sentirse mejor no es la perspectiva correcta. Tienes que encontrarte contigo mismo, conectarte verdaderamente con quién eres, para sentirte mejor—y entonces el acné desaparecerá.

Puede ser que experimentes vergüenza o falta de pertenencia a un grupo social, familiar o comunitario. Tal vez te resulte difícil ser tú mismo en esos espacios. Quizá sientas que no te entienden o que no te ven. Es posible que ni siquiera puedas reconocer esas emociones profundas. Me tomó años admitir que cargaba con mucho estrés. Quería creer en la máscara de una persona amable y tranquila, pero solo estaba reprimiendo todos mis sentimientos internamente. Estas emociones raíz pueden dar lugar a sentimientos cotidianos como ansiedad, ira y frustración. Podemos acostumbrarnos tanto a ellos que empiezan a sentirse parte de nuestro carácter—pero no somos esas emociones, y el primer paso es reconocerlas.

¡No te preocupes!
Sé que puede dar miedo, especialmente para los jóvenes que no cuentan con apoyo emocional a su alrededor. Puede parecer misterioso, como una montaña por escalar, o podrías pensar que es una tontería… Lo sé—he estado allí. Y eso es exactamente lo que ofrezco: una mano amiga que te guíe a lo largo del proceso.

Pasa de un estado de alerta a la confianza en tu capacidad de resiliencia y bienestar. Si eres capaz de eso, entonces ya has hecho la mayor parte del trabajo.

“Esto es más que un tratamiento, es un encuentro contigo mismo, cuya consecuencia es la verdadera sanación.”

Mi experiencia

Mi camino de más de 10 años de sanación

Quiero que conozcas más sobre la profundidad de mi proceso

Más profundo en mi historia

Sufrí mucho por mi acné antes de darme cuenta de que mi piel era un mensajero, y antes de comprender todos los conceptos que he compartido anteriormente. Me sentía tan incómoda con mi propio cuerpo que durante años no podía quitarme la camiseta ni mostrar mi piel, ni siquiera delante de mis seres más cercanos, ni siquiera en la playa. En la escuela, siempre me sentaba al fondo del aula para que nadie viera mi cuello. Si llegaba tarde y tenía que sentarme en otro sitio, no me quitaba el abrigo ni la bufanda, ni siquiera en pleno verano. Vivía en un estado de alerta constante, abrumado por la vergüenza.

Comprender qué es el acné y qué representa fue un largo camino, porque todas las soluciones que me ofrecían eran ineficaces o incluso peligrosas. Sí, peligrosas.

Incluso hoy en día, la medicina occidental moderna sigue ofreciendo tratamientos arriesgados, que yo misma he experimentado. Un tratamiento que ahora se prescribe ampliamente, a pesar de haber sido denunciado por muchas asociaciones tras los suicidios de jóvenes, reseca la piel al alterar el funcionamiento natural del cuerpo. Entre sus muchas consecuencias devastadoras, el acné desaparece. No se cura, sino que suprime los síntomas mientras ataca al cuerpo desde dentro.

La tortura de las sesiones de «limpieza» de la piel, en las que me extraían el pus de cientos de granos. Salía de allí sintiéndome profundamente avergonzada, cubierta de heridas rojas, sabiendo perfectamente que el pus volvería a aparecer rápidamente y que no disfrutaría de una piel limpia ni siquiera un solo día. Ni por asomo.

Nada de lo que había probado hasta ese momento había funcionado. Las visitas al dermatólogo con mi madre solo empeoraban las cosas. Las cremas en las que había depositado tantas esperanzas no funcionaban, ni tampoco los medicamentos. Lo que entonces no sabía era que esos tratamientos aumentaban mi angustia al provocar desequilibrios hormonales y cambios químicos en mi cuerpo. El ciclo interminable de esperanza y desesperación solo empeoraba la situación.

El último y perturbador punto de inflexión fue mi última experiencia con un dermatólogo, que me recomendó Curacné o Roaccutane, nombres que pueden haber cambiado desde entonces. Era/es un tratamiento extremadamente violento. En realidad, se trata de una molécula utilizada originalmente en quimioterapia. Tras observar la sequedad de la piel y la reducción del sebo en pacientes de quimioterapia, los dermatólogos reutilizaron el fármaco para tratar el acné en adolescentes. Después de solo unos días de lo que se suponía que iba a ser un tratamiento diario durante varios meses, experimenté un violento estado de angustia que duró una semana. Los momentos vividos eran insoportables: tenía pensamientos suicidas. Oía ruidos en mi cabeza, silbidos y retroalimentación tan fuertes que quería aplastarme el cerebro. 

Hoy creo que mi cuerpo me salvó ese día. Porque eso fue lo que pasó, al no encontrar ninguna mejora a través de todo lo mencionado, algo se despertó en mi, la sensación que tenia que empezar un verdadero estudio por mi mismo, a fuera de los caminos trillados. Al venir de París, de una familia acomodada, se podría suponer que tenía acceso a la mejor medicina. Pero nada me funcionaba. Todo parecía estar al revés: tratar el acné externamente cuando claramente provenía del interior, recibir tratamientos ineficaces y perturbadores, e incluso intervenciones peligrosas. Nada funcionaba, ni siquiera un poco.

Lo único que había encontrado para manejar mi acné era escaparme a vacaciones soleadas por mi cuenta siempre que podía, entregándome a “curas” intensivas de sol y agua de mar. Sabía que en dos semanas podía, casi milagrosamente, recuperar una piel hermosa con casi ningún rastro de acné, bronceándome intensamente y bañándome en el mar cada 20 minutos de exposición. Me llegó de forma intuitiva, y funcionaba increíblemente bien.

Por supuesto, no era ni saludable ni sostenible porque era demasiado extremo. Aunque, como veremos, la exposición al sol y los baños en agua de mar sí tienen muchos beneficios cuando se hacen correctamente. Esta estrategia me permitía, durante uno o dos meses al año—cuidadosamente planificados—tener una piel presentable y que me gustaba mostrar. Siempre planeaba ir solo a la playa durante dos semanas al comienzo del verano para luego poder viajar con amigos sin la ansiedad de exponer mi piel. Pero una vez de regreso en París, en pocas semanas la pesadilla volvía.

Había que encontrar una solución real. Vivir al sol todo el año y quemar mi piel para ocultar el acné obviamente no era sostenible ni realista. Después de enterarme de cómo el tratamiento químico que mencioné antes había conducido trágicamente al suicidio de miles de jóvenes, comprendí que tenía que buscar una solución natural. Entendí que las personas que se suponía eran las más capaces de ayudarme—médicos y dermatólogos—no tenían soluciones que realmente pudieran curarme. Tenía que encontrarla yo mismo.

Busqué sin descanso. Probé todo tipo de remedios naturales y “de abuela”, tanto internos como externos: comer ajo, beber infusiones, frotar cebolla sobre la piel, y así sucesivamente—por supuesto, sin resultados. No es que todos estos métodos sean inútiles, pero es necesario un enfoque global. Comer ajo crudo en ayunas o beber infusiones de hierbas son prácticas excelentes, pero resultan completamente ineficaces si después sigues alimentándote mal y no adoptas una perspectiva más amplia sobre la manifestación.

Desde el principio supe que el acné no puede tratarse desde el exterior—debe tratarse desde el interior. Entonces, al abordar la nutrición, el ejercicio y los cambios en mi estado emocional, aparecieron los primeros resultados—rápida y saludablemente. Podía sentirlo con claridad: estaba en el camino correcto. Me sentía mejor, más sano, más radiante.

Después de años de ajustes y mejoras reales, me di cuenta de que estaba repitiendo el mismo patrón de poner toda mi energía en arreglar el problema de manera mecánica: usando ejercicio intenso y una nutrición extremadamente estricta. Sí, todo eso es más saludable—pero no en exceso, no hasta el punto de agotamiento. A los 20 años funciona durante un tiempo, pero no era sostenible. El estrés era reducido por una higiene estricta con contralaba el estrés, lo ponía menos intenso pero sentía que algo seguía surgiendo desde lo profundo. Aun así, esos esfuerzos habían funcionado lo suficientemente bien como para que pudiera bajar el ritmo y mantener cierto bienestar y una piel limpia, con solo pequeños brotes en comparación con las luchas que había vivido antes. ✨

Fue entonces cuando comencé a descubrir una verdad más profunda. Refiné mi dieta, continué haciendo ejercicio de manera más suave, exploré la medicina ayurvédica, la meditación, el uso de plantas, la conexión con las emociones y, más profundamente, mi relación con la vida y cómo estar en el mundo. Gradualmente, se hizo cada vez más evidente que mi estado emocional se reflejaba en mi piel.

Alrededor de los 27 años, descubrí el vínculo profundo entre la piel y las emociones. Inmediatamente después de experimentar emociones románticas muy intensas, vi—en cuestión de minutos—aparecer unos diez granos grandes y blancos en mi pecho, listos para brotar. Me quedé asombrado. Nunca había visto algo ocurrir tan rápido y de manera tan intensa. Observar este fenómeno fue un verdadero punto de inflexión.

Seguía haciendo ejercicio y comiendo saludablemente. No había comido nada que pudiera explicarlo—simplemente había sentido emociones intensas. En ese momento, no me quedó duda: la causa es profundamente emocional.

Entonces comencé a estudiar un nuevo enfoque—más emocional y psicológico—y descubrí una cantidad enorme de información. Está estrechamente relacionado con la psicología, el desarrollo personal e incluso la espiritualidad.

Sanar el acné y otros problemas de la piel ocurre gradualmente, junto con el desarrollo del bienestar interior, la autoaceptación y la realización personal. Esa es la verdad.

Por supuesto, podrías elegir Roaccutane y, a costa de dañar tu cuerpo desde dentro, tener la piel limpia en seis meses. Pero no te liberarías de las emociones que lo causaron—y probablemente volverían a aparecer de otras formas.

Si continúas aquí, está comenzando un verdadero viaje—y quiero que sepas: no estás solo. Sé cómo es, y mi deseo es ahorrarte años de sufrimiento a quienes luchan, quienes de otro modo tendrían que empezar desde cero para encontrar respuestas.

Realmente quiero transmitir esto y apoyar a las personas a sentirse mejor. Esto se ha convertido ahora en parte de mi propio camino de realización. Para continuarlo, necesito compartir mi experiencia con otros y ayudarlos.

La soledad ha sido mi peor enemiga

¿Por qué acompañar?

Este es el punto crucial que me faltaba—y del que estoy convencido que puede ahorrarte años. Primero, porque te transmito soluciones, pero también porque el acompañamiento en sí mismo es, por sí mismo, un remedio directo para esta manifestación. Como veremos, las alteraciones de la piel—y el acné en particular—están vinculadas a una sensación de soledad, de tener que gestionar las emociones por uno mismo, de no tener a nadie que realmente pueda comprendernos. Esta es la manifestación de un conflicto entre el mundo interior y el exterior. Este retraimiento suele ir acompañado de vergüenza, lo que intensifica aún más la tendencia a encerrarse en uno mismo.

Conmigo, tienes a alguien que sabe lo que estás experimentando internamente. Sin juicio—solo compasión.

Ofrezco mi ayuda como alguien que ha vivido y atravesado un verdadero proceso de transformación antes de compartirlo. No deseo ofrecer asesoramiento tradicional o consultas que mantengan distancia del fenómeno, como a menudo lo hacen la terapia o las consultas médicas. La inspiración más valiosa que recibí provino de personas que compartían humildemente su experiencia, o de terapeutas que rompían la distancia tradicional mantenida con el paciente. He participado en diversos cursos de terapia y experimentado muchas modalidades terapéuticas para mí mismo, lo que me ayudó enormemente. Siento una inmensa gratitud por todos los terapeutas con los que trabajé.

No obstante, tengo una perspectiva personal que quiero compartir contigo. La terapia es hermosa y necesaria, porque vivimos en un mundo de separación extrema donde es fácil sentirse aislado y desconectado—de los demás y de uno mismo. Aunque las cosas están cambiando lentamente, prefiero romper esa barrera, creyendo que un vínculo con alguien que ha experimentado y estudiado profundamente el tema es la ayuda más efectiva. Creo sinceramente que esto es lo que los seres humanos necesitan más: conexión, confianza y transmisión.

Hoy en día, es bastante difícil encontrar personas fuera de la familia con quienes podamos hablar abierta y profundamente, exponiendo nuestro dolor en un espacio verdaderamente seguro. Para muchos de nosotros, incluso dentro de la familia, este espacio falta. Sin culpa—simplemente así vivimos. Estamos ocupados, abrumados y, a menudo, desconectados de los demás y de nosotros mismos.

Debido a que este trabajo involucra directamente las emociones, se recomienda encarecidamente involucrar a los padres para los jóvenes, y a familiares o personas cercanas para los adultos. Esto aumenta enormemente el potencial de sanación. En el caso de menores, la participación de un padre es esencial. Si eres adolescente y no te sientes capaz de involucrar a un padre, estoy dispuesto a ofrecer un primer contacto gratuito para analizar la situación.

En las modalidades terapéuticas más valiosas que he encontrado, un terapeuta no debería trabajar con un adolescente aislado de su familia. Un joven no debe ser visto como la fuente de la perturbación, sino como un reflejo de las disfunciones del sistema familiar. El niño o adolescente no debe cargar con la responsabilidad solo, sino comprender que refleja los desafíos no abordados del sistema. Idealmente, el sistema familiar debería reconocer el papel del joven como espejo de su disfunción—sin culparlo.

Dicho esto, ¡vamos! Si no te sientes abrumado por toda la información compartida, por favor encuentra mi oferta a continuación.

La Oferta

Esta es una oferta de acompañamiento para apoyarte mediante seguimientos semanales, llamadas de video individuales y materiales personalizados que te ayudarán día a día en tu proceso para construir el cambio. ¡Una vez que se haya realizado el cambio, podrás continuar por tu cuenta!

Estoy realmente convencido de que lo que ofrezco es la fórmula que me habría ayudado tanto en mi propio proceso y que podría haberme ahorrado muchos años de lucha. Aquí está la fórmula, resumida a continuación.

Orientación general y apoyo emocional

El acompañamiento de alguien que realmente entiende lo que estás experimentando—y que lo ha vivido hasta llegar a la sanación—es invaluable. Un componente importante del acné es la tendencia a cerrarse a los demás, guardándolo todo dentro, lo que incluso puede derivar en depresión. Abrirse en un espacio seguro y libre de juicio es, en sí mismo, un cambio. Ofrezco seguirte a lo largo de tu proceso. El objetivo es descubrir las emociones que se manifiestan como alteraciones en la piel.

01

Información práctica

Acciones para implementar en la vida diaria que optimicen las funciones del cuerpo y el bienestar mediante una rutina de cuidado y prácticas totalmente naturales. Esto incluye nutrición, ejercicio, limpieza intestinal, protocolos de desintoxicación, infusiones de plantas y baños. Hay mucho por compartir en este ámbito, y puedo adaptar todo a tu perfil único. Primero, determinaremos tus necesidades específicas, y luego te proporcionaré recomendaciones personalizadas hechas a tu medida.

02

Material en video personalizado

Crearé diferentes clases adaptadas a tu perfil para que puedas seguirlas fácilmente y ajustar tu rutina diaria, transformando directamente tu estado de ánimo con resultados rápidos y tangibles. Esto incluye yoga, calistenia, ejercicios de respiración, meditación y prácticas somáticas. He estudiado y enseñado una variedad de prácticas físicas, meditativas y somáticas, lo que me permite adaptar todo a tu perfil individual.

03

¡Optimización de un cambio interior que se reflejará en el exterior!

Notarás mejoras visibles en tu piel en pocas semanas, y cambios positivos aún más rápidos en tu estado emocional general.

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Contacto / Llamada individual – 30 USD / 25 EUR / 500 MXN

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Acompañamiento mensual

230 USD / 200 EUR / 4000 MXN al mes

Comprendiendo tu perfil

Hablamos para comprender en qué punto te encuentras y qué necesitas.

Orientación personalizada

Te ofrezco mi orientación en múltiples aspectos, personalizada según tu perfil individual.

Apoyo para el estado emocional

Sin presión, te ofrezco un espacio seguro para expresar cómo te sientes—como un hermano o un amigo, más que como un terapeuta. También puedo compartir experiencias personales como reflejos que apoyen tu proceso.

Clases personalizadas

Yoga u otras modalidades de ejercicio adaptadas a tu perfil, junto con meditación y prácticas somáticas.

Seguimiento semanal

Una vez a la semana—o cuando sea necesario—realizamos un seguimiento para ver en qué punto te encuentras y cómo estás progresando.

Una sesión en vivo de una hora cada dos semanas

Nos reunimos en línea para sesiones de una hora dos veces al mes. Este horario es adaptable a tus necesidades y disponibilidad, aunque considero que este ritmo funciona bien en la mayoría de los casos.

¡Nos vemos pronto!